Cuanta palabra pérdida.

Dedicado a todos aquellos oradores, impecables, que no dicen ni hacen más allá de, prácticamente, muy poco o, nada.

El montaje está relacionado con una pequeña escapada desde Santa Tecla, a Santiago, pasando por OYA .

Podéis verlo en otra entrada.

Enseguida lo reconoceréis.

Ánimo! Quiero descansar de las mascarillas; por lo menos, al aire libre.