#metadatos “Meditando-te”

Meditando voy y meditando vengo, por el camino yo me entretengo.
“Meditando-te”

Y de tanto meditar, mi espíritu se llenó de más dudas todavía.
Dudas y más dudas que se apilan por los rincones; tantas dudas como estrellas hay en el firmamento.
Lo peor en este impasse de los tiempos es que no encuentro manera de resolver mis enigmas, y, sin embargo, no me resulta extraño pensar que mis pies resultan ser halas con las que puedo volar y contemplar desde las alturas toda forma de duda.
Desde las alturas observo los enigmas con otra perspectiva; depurando las dudas falsas y estériles de las verdaderas y grávidas.
Aun así, se esconden las pícaras, que solo aparentan…
De entre todas ellas me conformaría con hallar tan solo una buena…, la correcta.
Semejante acontecimiento me haría sentir con derecho a la, gracia, de la esperanza.
Hallaría esa paz tan ensoñada aun siendo y no estando en lo cierto de encontrar semejante luz en el tramo final de mis días. Y solamente flotando sobre lo cierto, lo correcto, lo obvio, lo indiscutible, la única verdad, lo absoluto, el todo, me sentiría como una Diosa pues mi espíritu alcanzaría la llave del sarcófago de las respuestas a todas las preguntas, y las preguntas con todas sus respuestas.
Y meditando para mí conmigo misma y leyendo a René Descartes en su “Discurso del método- Meditaciones metafísicas”, término opinando libremente y aprovechándome de su falta de debate para decir que me resulta bastante pedante y un tanto engreído.
¿Por qué? Porque va de modosito con su verdad por delante. La estudió tanto e hizo tantas pruebas con ella que, ¡ala! ¡Discútele tú!


Y medita que, meditando, estoy…, llego a la conclusión de que hay carencia de verdades absolutas. No hay preguntas ni respuestas tal y como enfocamos nuestra existencia, así que, mejor me quedo con José Ortega y Gasset y su célebre frase, “Yo soy yo y mi circunstancia”.
Haciendo un pequeño inciso que, no una posdata, me congratulo con José Ortega y Gasset al hablar de su pensamiento hacia el ser humano cuando decía que:
Es un ser compuesto de realidades circunstanciales creadas por la opacidad en la forma de pensar y en el sedentarismo como forma de inspiración de las culturas neo-pensadoras (no dejar de pensar y pensar, y rosmar y rosmar sin llegar a término), incapaces de olvidar la tirantez que supura el conjunto de la sabiduría.



Ahora que ya e meditado lo insuficiente me voy a otras cosas. La medida de mi paso no da para terminar con mis quehaceres, esos usurpadores de mi existencia.
Hincando la mirada en mis pies, ellos me miran mientras que mis ojos contemplan unas zapatillas llenas de polvo con las suelas gastadas, con pequeños guijarros entre sus huellas y que me roen hasta el alma.
Y yo, sin alas para poder contemplar desde las alturas toda forma de duda, la verdad desnuda.

Autora: María Preciosa Cabral Pérez

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