Dajana (2)

«Dajana, Dios nos acompaña»

«Lágrimas».

Dajana se llevó un susto cuando llamaron a la puerta de casa. Se trataba de una joven que le informaba de la situación por la que pasaba. Una joven criatura e inocente que vivía al final de su calle, pero que no tenía el gusto de conocer , sin embargo, ésta sí conocía a Dajana, aunque solamente fuese de verla a lo lejos.

Con lágrimas en los ojos,  con palabras entrecortadas, le decía que su vivienda había sido alcanzada por un misil.  Balbuceaba y balbuceaba…  Dajana, no le entendía nada, y, colocando sus manos sobre los hombros de la chiquilla, la encaminó hasta un gastado sofá que se encontraba en un rincón de su pequeño comedor. Cuando la chiquilla hubo de calmarse un poco,  le contaba que, prácticamente, todos sus seres queridos habían perecido en tal acontecimiento. El edificio estaba literalmente, triturado. No se escuchaba un lamento. Al sentirse tan desencajada y sola, corrió hasta esa pequeña casa. La chiquilla, conocía a Dajana de verla a diario paseando por la calle donde vivían. Conocía a Dajana de mirarla entre las cortinas de la cocina mientras, desayunaba. Fué tal la curiosidad por saber dónde vivía la señora que, un día, salió a la calle y la siguió con la vista hasta reconocer el lugar donde desaparecía. Ahora se encontraba en su pequeña casa, tan pequeña e inadvertida y al lado de alguien que no conocía a fondo , pero, que sí, le era conocida.

Dajana, le tendió un pañuelo de fino algodón, con unas iniciales bordadas. Un pañuelo para que se secara el río de lágrimas que le ahogaba por momentos. Las lágrimas de la chiquilla corrían a raudales por su rostro de ángel, otras se convertían en una bola espesa que la ahogaba por momentos.

Los ojos de Dajana estaban resecos; los tenía así de llorar a mares tiempos atrás.

Imagen personal de portada. Música del vídeo- Love or Lust- de Quincas Moreira.

Novoartess: P&c

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