El mejor regalo, es el que está más cerca.

“El abuelo Piruleta”.

  El abuelo Piruleta, temprano se levantaba. Eran las siete, las siete de madrugada. Daba de comer a sus gallinas mientras que, la bragueta se rascaba. Costumbre tenía él, de hacerlo mientras las vigilaba. Tenía las orejas grandes el abuelo Piruleta. Grandes como eras. Tal tamaño tenían,  que de tropezarse, no se libraba. Se la …