Bla, bla, bla …

Así como las mentiras tienen las patas cortas, las verdades ponen a cada cual en su sitio y no dejan regresar a un pasado que, sin duda, fue bello, existió, terminó. No quiero más mentiras; no, medias verdades, nó, a un “no retorno”. Cuidate de lo que haces y, cuidate de, a quién se lo haces ya que el próximo eres, tú.