Morpheus eludes

Estos ojos resecos anhelan
las refrescantes gotas de rocío de los sueños
pero quédate sin dormir…

Morpheus These parched eyes do cravethe cooling dew drops of dreamsbut stay sleep deprived the night is sleeplessand the morn is still sleepingthe lone moon loiters my eyes dodge sly sleepI fill the space betwixt lidswith your loving thoughts Written for dVerse. Today’s host, Sarah, says: give me your sleepy poems! Your poems of rest […]

Morpheus eludes

Enlace: https://paeansunpluggedblog.wordpress.com/2022/05/17/morpheus-eludes/

‘Planet B’

Hasta el próximo 26 de junio se desarrollará el titulado Toda exposición es un bosque, explotando el sentido de espacio único y envolvente, ya que el arte, como el bosque, abriga múltiples ecosistemas paralelos así como una memoria de afectos e ideas.

‘Planet B’: el mundo «en peligro» visto por los artistas

Sala del Palazzo Bollani, en Venecia, que alberga el primer acto de la exposición ‘Planet B: Climate Change & The New Sublime’: ‘Toda exposición es un bosque’. Foto: EMANUELA LAZZARI

La exposición ‘Planet B: Climate Change & The New Sublime’, presente en Venecia en paralelo a la Bienal de Arte, reflexiona sobre el concepto de ‘lo sublime’ en tiempos del Capitaloceno.

MANUEL LIGERO

13 mayo, 2022

¿Cuándo empezaron los pintores a fijar su atención en los paisajes? Seguramente fue Joachim Patinir, en el siglo XVI, el primero que dejó de utilizarlos como meros fondos de una escena con santos, vírgenes o héroes para colocarlos en primer plano. Muchos años después

Enlace: https://www.climatica.lamarea.com/planet-b-mundo-peligro-artistas-venecia/

GUERRAS Y DEVASTACIÓN AMBIENTAL: LAS DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA

Originalmente publicado en LA (RE) VERDE:
Carlos Merenson Bajo la razón productivista, se abrieron paso algunas creencias letales, entre las que, el darwinismo social, condujo a extrapolar conceptos biológicos como el de la selección natural?o el de la?supervivencia del más apto?a las sociedades humanas. Darwinismo social que además potenció una vieja ideología, según la cual,…

LA (RE) VERDE

Carlos Merenson

Bajo la razón productivista, se abrieron paso algunas creencias letales, entre las que, el darwinismo social, condujo a extrapolar conceptos biológicos como el de la selección naturalo el de lasupervivencia del más aptoa las sociedades humanas. Darwinismo social que además potenció una vieja ideología, según la cual, la fuerza militar es la fuente de toda seguridad, asumiendo que la paz a través de la fuerza es la mejor o única forma de conseguir la paz. Esta política se resume en el aforismo latino: Si vis pacem, para bellum (Si quieres la paz, prepárate para la guerra).

De esta manera se naturalizó la expansión imperialista como expresión de la lucha por la existencia/supervivencia y las elites económicas y los países que defienden los intereses de sus elites encontraron justificación a la permanente disputa por la apropiación -a escala global- de las fuentes de energía y materias primas; mercados; mano…

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Hacer el duelo

Quisiera que se entienda: hoy no hablo de amor, hoy les hablo del duelo. Ese que se hace en soledad, como el transeúnte que se moja caminando bajo la llovizna a paso lento. Que de hecho no acelera, porque no sabe ni tiene a dónde ir. Me frustra saber que el final siempre está lejos. […]

Hacer el duelo

Enlace: https://luneropisciano.wordpress.com/2022/05/09/hacer-el-duelo/

Motherhood #poetry #haiku

Ahora, a medida que crece,
ella aprende a controlar sus emociones.

The lessons of motherhood were never learned before becoming a mother. After becoming a mother, I suddenly realised the pattern of motherhood. I understood when she was crying with hunger and when she was crying with stomach ache. As a child she realizedthat the person who feeds her is hers and every time she cries […]

Motherhood #poetry #haiku

Enlace: https://meandmyliterature.wordpress.com/2022/05/08/motherhood-poetry-haiku/

¿Cómo ayudar a las abejas?

Es común pensar en sólo abejas de miel cuando uno habla de abejas, pero para este posteo es importante darse cuenta de que la mayoría de las abejas no viven en panales sociales, sino que son solitarias.

Por Anahí Espíndola Uno de mis objetivos este año es asegurarme de que mi patio y jardín se conviertan en paraísos para los polinizadores. Si usted es como yo, y quiere tratar de ayudar a las abejas, lo invito a seguir leyendo para ver cómo hacerlo. Al igual que nosotros, los polinizadores necesitan comida y […]

¿Cómo ayudar a las abejas?

Enlace: https://extensionesp.umd.edu/2021/04/12/como-ayudar-a-las-abejas/

Más noticias del Festival de Cine de Alicante 2022

Cine para disfrutar

Según se acerca el comienzo de la 19ª edición del Festival Internacional de Cine de Alicante, que este año se celebra del 21 al 28 de mayo próximos, nos continúan llegando informaciones sobre su contenido. Ya conocemos los largometrajes que participarán en la Sección Oficial, también los cortos que lo harán en Alicante Cinema y sabemos quiénes son los componentes de los diferentes jurados. Asimismo, nos han comunicado tanto la película que inaugura la Sección Oficial, Lugares a los que nunca hemos ido, de Roberto Pérez Toledo; y a quién le será otorgado el Premio de Honor este año: a la actriz Susi Sánchez.

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«Sombras dejan…»

Estaba  ahí desde siempre, esperando a salir.

Hoy, salí a pasear cuando anochecía. Recorría esos caminos descuidados que, muy pocas personas pisan ya. De regreso a, una ruina de casa, soplaba el aire…, el aire que me traslado a mis siete años de edad, momento en el que Jugaba con mi hermano pequeño, al ladito de casa 🏡.

Con siete años todo lo ves a lo grande. Creía tener un bosque a mi lado, y sí lo había, pero, era solo un pequeño y descuidado pinar.

Ahora, ya no son las cosas tan grandes, y dónde se encontraban esos árboles, que ahora no hay, se encuentran Robles hermosos, dando buena sombra al igual que los castaños, que por aquí se dan.

Sombras dejan…

Debajo de los carballos, asoman las campanillas con su color blanco, amarillo, y en colores azul, malva o turquesa. Ellas estuvieron, están y, siempre regresan.

La casa de mis padres está situada en una ladera donde soplan aires de mar. Sopla el viento del Norte con rabia y, en menor medida, el que, cálido, llega del Sur. Cuando sopla el viento del Sur, también lo hace con ganas, como ahora. Y, seca está la ropa tendida, en cuestión de minutos; igualito que, como entonces…

Hoy salí a pasear cuando anochecía… Recordaba esos minutos, escasos, en los que existía un trozo de cielo. Ese que bajaba hasta nosotros, ese que nos daba aliento.

Yo, tuve un hermano que llegó a mi mente, arrastrando consigo ese trocito de cielo. Seguro que estaba ahí…, desde siempre, esperando para salir, para jugar de nuevo…

Y, los dos, jugamos con el aire, batiendo los brazos, planeando como en una avioneta. Aprobechando las corrientes del Sur nos elevamos y flotamos durante un ratito, nada más…

Nos bastaba y nos basta el aire, para jugar, para estar unos segundos entre el cielo y la tierra. Hoy, ese aire que sopla, vino contigo.

Estos, son recuerdos pequeños, momentos de nada… Y, ahí estábamos, escurriéndonos entre las ranuras de la puerta sur, hasta lograr volar sin alas. Estabamos a salvo, fuera, de las bombas que caían, amenudo, de la nada.

Yo, tube ese hermano que me trae el viento del Sur, y, cuando sople el recuerdo… , jugamos de nuevo, ¿ vale?

Autora; María Preciosa Cabral Pérez

«Espantapajaros»

No hay tiempo perdido ni desperdicio en esta cruz en la que me han empalado…

“El espantapájaros”

Yo no tenía cargo de importancia. En realidad, no espantaba nada… ni pájaros, ni moscas; ni siquiera a niños asustadizos. Era un simple espantapájaros trabajando en negro y sin salario; sin embargo, me sentía feliz porque, cada pájaro que se posaba en mi sombrero, mis brazos, o se agarraba a mis piernas de palo, me contaba   historias asombrosas, historias irrepetibles e incomparables. Y yo, las contaba a su vez, a todo bicho que se acercaba.

Y, pensareis si todos tenían vidas felices como para contar bonitas historias… Pues la verdad es que no, pero…, cuando terminaban de contármelas, esbozaban una sonrisa sincera y seguían su camino o vuelo ¡tan livianos…!

¿No pensareis que se alejaban livianos, y aliviados, porque me dejaban sus cagadas? ¡Hablando en plata!

Quizás no lo entendáis, pero, una cagada pesa lo que le sobre a cada cual y según sus vicios, más, una mierda de vida puede pesar, ¡tonelaaadas!

No hay tiempo perdido ni desperdicio en esta cruz en la que me han empalado; ni mi deseo es lograr que consigo, se presente la aparición del taimado aburrimiento, cuando leáis esta corta historia.

Como soy de acoto, igualito que la que escribe sobre, ¡miii!, pasamos al desenlace:

Llegó el momento en que las inclemencias del tiempo y su manera de transitar, acaban con toda huella de lo tangible…¡Qué desgracia!

El tiempo fue destrozando mi cara, rompiendo mis brazos, deshaciendo el sombrero cutre, viejo… y terminó por doblegar, mis ridículas piernas.

Maltrecho, caí al terreno, sobre una tierra cansada. Una ráfaga de aire gélido y perdido, casi acaba con lo poco que quedaba de mi carcasa de cañas viejas y ropajes pasados de moda. Con malos modales fui tratado, ¡con muy malas maneras!, pero, aún tenía la oportunidad de regalar esos cuentos e historias tan elocuentes y seguir poniendo esa oreja que nunca tuve…, para con ello, aliviar las cargas de quienes , en mí, hallaban consuelo.

En esa ingrata postura, se las susurraba a las lombrices, escarabajos, alguna que otra mosca se acercaba; un abejorro, una perdiz, alguna que otra urraca…, ¡y, demás, que lo hacía!

Todas esas narrativas y cuitas que me regalaron no quedaron en saco roto, no;  para saco roto, el saco en el que me embotaron.

Espantapájaros sí, pero, ¡de gran relevancia!

Como mi boca se hallaba media enterrada, solo podía, a duras penas, susurrarlas con una boca apelmazada.

Y las escuchaba con mi oreja inventada y, las contaba bajito, despacio, como en “Petit Comité”.

La historia del espantapájaros contador de, y escuchador de entuertos,  corrió por aquel paraje como fuego en paja seca. Intenté ver lo que estaba pasando, con un cuarto de ojo solamente. Parecía, creer ver, a una gran fila de admiradores esperando para hablar o escuchar hasta la última de mis palabras. Susurraba y escupía por aquel engendro de boca que quedaba, ¡más de uno se llevó un perdigonazo!

Sentía que el tiempo se paraba… y mi corazón, ¡por fin se paró! Al tiempo que sentí júbilo, por tal hecho, se me revelaba la parte visible del tiempo; ese depredador insaciable…

A pesar de los contratiempos y vicisitudes con las que tuve que lidiar hasta mi final, me siento feliz, como, de igual manera,  agradecido.

Nadie podía controlarme ya que me esfumé y, ¡lo más de lo más!  Descubrí que el tiempo era el dueño de mi vida, mientras que, sin mí, él, se moría…

¡Sin mí, el tiempo se moría…!

Autora: María Preciosa Cabral Pérez

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