«Pigmentos de Otoño».

Más de media vida es un Otoño constante. Puedes verlo como una botella medio llena o, medio vacía. ¡Tú eliges!

“Pigmentos de otoño”. María Cabral.

Y el otoño se presentó con pereza, pando,

lleno de hojas con orvallo y en do menor.

Sabe cautivar con ocres y añiles difusos,

colores violetas o, románticas turquesas.

Recamado por un dorado, crepuscular.

Llegó sin equipaje de mano, su macuto detrás.

Se detuvo, fatuo, desterrando su nombre,

pensando en un apodo de temporada.

Épocas de descuaje, de aborregarse y ceder…

Engalanado con su dorado crepuscular.

Su corazón de broquel se deshace, una, otra vez,

para convertirse en armadura de acero,

y así engañar al destino, pero, destinado está de perder.

Como fantasma reaparece una, u otra vez.

Pigmentos inefables entre medias de una luz.

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