El mundo sigue ahí.

“Regresaba de noche por caminitos de piedras. Tenia estrellas en el cielo y, otras en la tierra en formita de luciérnagas que no me dejaban caer, por mucho que caminase, ligera”.

Cuanta palabra pérdida.

Dedicado a todos aquellos oradores, impecables, que no dicen ni hacen más allá de, prácticamente, muy poco o, nada. El montaje está relacionado con una pequeña escapada desde Santa Tecla, a Santiago, pasando por OYA . Podéis verlo en otra entrada. Enseguida lo reconoceréis. Ánimo! Quiero descansar de las mascarillas; por lo menos, al aire …